Tareas de la semana 11 del 30 al 03 de noviembre

Tareas del 30 al 03 de octubre

30 de octubre------------ hojas vegetal y colores
01 de noviembre ---------- imprimir el cuento "La malvada caja"
03 de noviembre -------------- imprimir el cuento "El número 19"

La caja malvada
Omar Alvarado Díaz

Él tenía una pequeña caja donde almacenaba sus recuerdos, había sido diseñada para eso, para guardar recuerdos, pero como suele suceder, terminó guardando en ella de todo un poco, así que además contenía ilusiones, sueños, ambiciones, rencores, deseos y palabras que nunca se dijeron.

A él le gustaba imaginar que su caja era de marfil, aun cuando el tiempo demostró que era sólo de hueso común y, también suponía que en su interior había una infinidad de pequeños compartimentos donde él, se esforzaba por ordenar todo lo que allí guardaba, sin embargo cuando quería recuperar algo descubría con pesar que no estaba en el lugar donde lo había depositado y era necesario invertir mucho tiempo en su búsqueda, a veces pasaban semanas sin que apareciera.

Le preocupaba el hecho de que las cosas cambiaran de lugar y a veces pareciera que se ocultaban, por lo que comenzó a obsesionarse con la idea de que la caja tenía vida propia y era ella quien las movía, esto claro está, sólo para molestarlo.

Una tarde de primavera, caminando de su trabajo a casa, cruzó un parque en el que un macizo de azucenas estallaba en grandes ramos de flores, le pareció recordar que su madre, en la casa donde pasó su infancia, cultivaba en una maceta una planta similar, buscó de inmediato ese recuerdo en su caja de marfil y la caja con una risa ahogada que nada más él podía oír, le devolvió otro recuerdo, también de su Madre y de flores; pero en este aparecía ella muy bien arreglada, peinada, maquillada, vistiendo su mejor vestido, con las manos cruzadas sobre el pecho, los ojos entrecerrados y reposando en un ataúd toda rodeada de flores. Las lágrimas inundaron sus ojos, su cabeza giraba vertiginosamente, sus piernas escasamente lo sostenían, mientras de la caja salía una risa que lo estaba volviendo loco y a la que no podía acallar.

Estaba claro que la caja lo acechaba, buscaba sus momentos de distracción para revolver sus recuerdos y así herirlo, cambiando los tristes por alegres y viceversa y, conforme pasaba el tiempo, la caja ideaba más formas de perseguirlo con el único propósito de hacerlo sufrir.

Una noche de verano, en su cama lo acompañaba la soledad, hacía calor pero la soledad es una fría compañera por lo que se cubría con una vieja manta de la cual no podía recordar su origen, imposible conciliar el sueño, el ruido infernal de miles de pequeños compartimentos abriéndose y cerrándose mientras intercambiaban su contenido le impedía descansar, cerraba los ojos y aun así veía cómo la caja disimuladamente lo observaba, veía su desesperación, medía su angustia y conforme estas crecían, la caja más y más desordenaba su contenido, como un experto croupier que barajara un mazo de cartas.

Ante la imposibilidad de detener la frenética actividad de la caja, decidió seguirle el juego y concibió una idea que le pareció magistral, ya no buscaría más nada, de ahora en adelante sólo abriría un compartimento al azar y recrearía su contenido. Dejó que los compartimentos giraran y giraran y cuando supuso que la caja estaba descuidada, atrapó uno y lo sostuvo con firmeza; una pequeña etiqueta de color amarillo montada en un porta etiquetas de metal oxidado indicaba con tipografía antigua: Ilusiones.


Su corazón se aceleró, su respiración se agitó, los nervios lo traicionaban, ¿qué podría haber allí? Estarían las tantas veces que sus sentidos lo engañaron jugándole malas pasadas o serían situaciones irreales que alguna vez le sugirió la imaginación? Abrió el compartimento y de él salto una muchacha joven, rubia, sonriente y de cara bonita, era Marlene aquella compañera de su primer trabajo, a dos escritorios de distancia la miraba de soslayo buscando evitar que se diese cuenta de que él no podía apartar su mirada de ella.



El número 19 por  Diego Peirano

Él se despertó, no pudo seguir durmiendo por esa pesadilla que se repetía casi todo los días al dormir; se levantó de la cama todo sudado y camino hasta la cocina a beber un poco agua, mientras bebía el agua se puso a recordar cómo era la pesadilla que tanto lo aterraba pero cada vez que intentaba recordar algo de ese sueño maligno su mente estaba en blanco

Cuando dejo de beber vio por la ventana de la cocina que daba al patio algo resplandeciente entre la oscuridad de la noche , abrió la puerta y se dirigió hacia la luz para ver que era , mientras que se acercaba a la luz vio la figura de alguien o de ALGO que se le acercaba y cuando logro verlo supo lo que era , era un extraterrestre y era pequeño a diferencia de él que tenía 15 años y era muy alto para su edad ; cuando se quiso dar cuenta ese ser de otro mundo le tiro algo sobre la cara para que se le nublara la vista y no pudiera ver nada de lo que ocurría ,y al momento de que ocurrió eso el se sintió como petrificado de miedo y se estaba cayendo al suelo , hasta que por fin cayo al césped del patio y sé que quedó como anestesiado.
Cuando despertó estaba en su cama y era de mañana , como si no hubiera pasado nada y fuera otra mala pesadilla lo que había ocurrido ; pero sucedió algo mientras se levantaba de su cama , empezaba a recordar una luz y esa luz era la de la sala de parto de donde nació el hace como unos 15 años , él estaba recordando su propio nacimiento , recordaba como los doctores y los enfermero lo sacaban del útero de su madre , y los limpiaban de la sangre que tenía y después se lo daban a la madre .
El empezó a razonar que eso era algo raro en un humano porque, ningún humano podía recordar su nacimiento ni menos cuando tenía dos años o cuatro años, pero el si podía y podía recordar más. Mientras el recordaba se dio cuenta que tenía que ir al colegio y todavía no se habría preparado y era tarde, así que se vistió y desayuno rápido, y se fue rápido a la parada de colectivo. Cuando viajaba en el colectivo trato de recordar la pesadilla o lo que había ocurrido anoche, pero no pudo aunque ahora tenía el don de recordar toda su vida, no podía acordarse de lo ocurrido de anoche.
Durante la clase de matemáticas la profesora les encargo que hagan unos ejercicios de las páginas del libro. Él no era muy bueno en el colegio le costaba estudiar más que a otros chicos y en especial matemáticas, pero ese día fue diferente, cuando abrió las páginas del libro y vio los ejercicio que había que hacer, noto que eran MUY fáciles para él, porque además de recodar todo tuvo el don de la sabiduría y pudo hacer los ejercicios rápidos y fácilmente.
Cuando termino los horarios de clases salió del colegio y volvió para su casa, cuando llego en su casa empezó a hacer los ejercicios del libro de matemáticas para comprobar su sabiduría, alrededor de 20 minutos termino todos los ejercicios del libro sin leer como se resolvían los ejercicios porque al fin y al cabo él tenía el don de la sabiduría y podía saberlo todo.
Durante la tarde se fue a una biblioteca pública cerca de su casa y se puso a leer libros a cerca de matemáticas, física, química, historia, geografía, y algunos otros libros sobre historias de ciencia-ficción .Al final de la tarde termino de leer unos 89 libros con una rapidez impresionante, se tardó más en leer los libros de ciencia-ficción porque eran historias que jamás había leído.
Durante la noche después de cenar, el trato de recordar otra vez lo que había ocurrido la otra noche pero no sirvió de nada, su mente se ponía en blanco cuando empezaba a recordar eso. Termino de leer unos libros que trataba sobre los sueños, el universo y abducciones extraterrestres, que había comprado esa misma tarde con su dinero ahorrado; cuando termino de leer todos los libros se fue a dormir. Esa noche no soñó con nada.
En la mañana la madre encontró al hijo muerto en su cama .Los doctores diagnosticaron muerte súbita .Durante la autopsia del chico los doctores encontraron en la nuca una placa metálica que estaba metida dentro de la piel, en la placa metálica se podía ver que había un número y abajo un letras pequeñas que estaban en un idioma diferente, un idioma que no era humano, el número se podía leer y el numero era 19.


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