Tareas semana (28) 26 al 02 de marzo
miércoles 28 de febrero
Imprimir las siguientes canciones:
Un corrido que nos habla un poco sobre Pancho Villa, y su caballo favorito, el Siete Leguas.
Siete Leguas el caballo
que Villa más estimaba.
Cuando oía silbar los trenes
se paraba y relinchaba.
En la estación de Hirajuato
cantaban los horizontes,
allí combatió formal
la Brigada Bracamonte.
Oye tú Francisco Villa
que dice tu corazón.
Ya no te acuerdas, valiente,
cuando tomaste a Torreón,
ya no te acuerdas valiente
que atacaste a Paredón.
Como a las tres de la tarde
silbó la locomotora.
¡Arriba Villa, muchachos,
suban la ametralladora!
Adiós torres de Chihuahua,
adiós torres de Pantera.
Ya vino Francisco Villa
a quitarles la frontera,
ya llegó Francisco Villa
a devolver las fronteras
Despierten ya mexicanos
Despierten ya mexicanos,
los que no han podido ver,
que andan derramando sangre
por subir a otro al poder.
¡Pobre nación mexicana!
qué mala ha sido tu suerte;
tus hijos todavía quieren
mas en la desgracia verte.
Mira a mi patria querida,
nomás como va quedando;
que esos hombres más valientes,
todos los van traicionando.
¿Dónde está el jefe Zapata?
¿Qué esa espada ya no brilla?;
¿dónde esta el bravo del Norte
que era don Francisco Villa?
Fueron líderes primero
que empuñaron el acero;
hasta subir al poder
a don Francisco I. Madero.
pues cuando subió al poder;
a Pancho Villa y Zapata
los quiso desconocer.
Yo no he visto candidato
que no sea convenenciero;
cuando suben al poder
no conocen compañero.
Zapata le dijo a Villa:
–Ya perdimos el albur;
tu atacarás por el Norte,
yo atacaré por el Sur.
Ya con ésta me despido
porque nosotros nos vamos;
que termina el corrido:
Despierten ya mexicanos.
Felipe Angeles
En mil novecientos veinte
señores, tengan presente
fusilaron en Chihuahua
a un general muy valiente.
De artillero comenzó
su carrera militar,
y en poco tiempo llegó
a ser un gran general.
El gobierno comprendió
los males que iba a causar,
y mandó que lo persiguieran
pa’ mandarlo a fusilar.
Con veinte hombres que traía
puso cuatro de avanzada,
para ver si no le tendían
una terrible emboscada.
En el cerro de la mora
le toco la mala suerte,
lo tomaron prisionero,
lo sentenciaron a muerte.
El reloj marca las horas
se acerca la ejecución,
preparen muy bien sus armas
y apúntenme al corazón.
Apúntenme al corazón,
no me demuestren tristeza,
a los hombres como yo
no se les da en la cabeza.
Ya con esta me despido
por las hojas de un granado,
aquí termina el corrido
de un general afamado.
Imprimir las siguientes canciones:
Un corrido que nos habla un poco sobre Pancho Villa, y su caballo favorito, el Siete Leguas.
Siete Leguas el caballo
que Villa más estimaba.
Cuando oía silbar los trenes
se paraba y relinchaba.
En la estación de Hirajuato
cantaban los horizontes,
allí combatió formal
la Brigada Bracamonte.
Oye tú Francisco Villa
que dice tu corazón.
Ya no te acuerdas, valiente,
cuando tomaste a Torreón,
ya no te acuerdas valiente
que atacaste a Paredón.
Como a las tres de la tarde
silbó la locomotora.
¡Arriba Villa, muchachos,
suban la ametralladora!
Adiós torres de Chihuahua,
adiós torres de Pantera.
Ya vino Francisco Villa
a quitarles la frontera,
ya llegó Francisco Villa
a devolver las fronteras
Despierten ya mexicanos
Despierten ya mexicanos,
los que no han podido ver,
que andan derramando sangre
por subir a otro al poder.
¡Pobre nación mexicana!
qué mala ha sido tu suerte;
tus hijos todavía quieren
mas en la desgracia verte.
Mira a mi patria querida,
nomás como va quedando;
que esos hombres más valientes,
todos los van traicionando.
¿Dónde está el jefe Zapata?
¿Qué esa espada ya no brilla?;
¿dónde esta el bravo del Norte
que era don Francisco Villa?
Fueron líderes primero
que empuñaron el acero;
hasta subir al poder
a don Francisco I. Madero.
pues cuando subió al poder;
a Pancho Villa y Zapata
los quiso desconocer.
Yo no he visto candidato
que no sea convenenciero;
cuando suben al poder
no conocen compañero.
Zapata le dijo a Villa:
–Ya perdimos el albur;
tu atacarás por el Norte,
yo atacaré por el Sur.
Ya con ésta me despido
porque nosotros nos vamos;
que termina el corrido:
Despierten ya mexicanos.
Felipe Angeles
En mil novecientos veinte
señores, tengan presente
fusilaron en Chihuahua
a un general muy valiente.
De artillero comenzó
su carrera militar,
y en poco tiempo llegó
a ser un gran general.
El gobierno comprendió
los males que iba a causar,
y mandó que lo persiguieran
pa’ mandarlo a fusilar.
Con veinte hombres que traía
puso cuatro de avanzada,
para ver si no le tendían
una terrible emboscada.
En el cerro de la mora
le toco la mala suerte,
lo tomaron prisionero,
lo sentenciaron a muerte.
El reloj marca las horas
se acerca la ejecución,
preparen muy bien sus armas
y apúntenme al corazón.
Apúntenme al corazón,
no me demuestren tristeza,
a los hombres como yo
no se les da en la cabeza.
Ya con esta me despido
por las hojas de un granado,
aquí termina el corrido
de un general afamado.
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